16 de enero de 2009

La muñeca

La niña esperaba ansiosa la llegada de los Reyes Magos y su madre dudaba si podría convertir la ilusión de la pequeña en realidad: una muñeca nueva que cada día contemplaba con la carita iluminada al pasar por delante del escaparate de aquella tienda.
- ¿Ves, mamá? Esta muñeca se ríe. Y mira el abrigo verde que lleva puesto. ¿No es precioso?
La madre asentía, al tiempo que le decía que no se hiciera muchas ilusiones, porque al fin y al cabo, ella ya tenía una muñeca y quizás los Reyes decidieran traerle alguna otra cosa que realmente necesitara.
La niña quería mucho a su pequeña muñeca de plástico, y la mecía cariñosa entre sus brazos con la esperanza de que algún día le devolviera una sonrisa. Antes de irse a dormir, le peinaba los cabellos y luego la acunaba tapándola con un trocito de tela a modo de manta, que no era otra cosa que un recorte ajado por el tiempo, de la pañoleta con que su madre la protegía del frío cuando era un bebé. Luego se quedaba mirando los ojos sin vida de la muñeca con la intriga de saber a qué hora los cerraba. Muchas noches intentaba quedarse despierta, pero inevitablemente el sueño la vencía, y al levantarse por la mañana, la muñeca volvía a tenerlos abiertos.
La madre no era ajena a todas estas incógnitas, y hasta le hacía gracia la inocencia de su hija, pero cuando miraba aquel rostro inexpresivo de la muñeca, entendía perfectamente sus sentimientos. Como todos los días, comprobó que la niña se había dormido y sin hacer ruido, sacó del armario la labor que cada noche tricotaba afanosamente. Con dos agujas y una lana verde que había conseguido a buen precio, estaba logrando poner en práctica las explicaciones que había aprendido cuando ella misma era todavía una niña, no hacía tanto tiempo.
Sus dedos se movían ligeros pasando el hilo de una aguja a otra. Ahora del derecho, luego del revés, vuelta a vuelta, punto a punto, el ovillo iba disminuyendo al mismo tiempo que de forma mágica crecía la labor. Por unos instantes recordó con alegría momentos de su niñez, repetidos momentos en que era ella la que pretendía jugar con la pelota de lana que su madre tejía incansable. El traqueteo de las agujas le causaba admiración y un día decidió que quería tricotar. Sus pequeñas manos se movieron primero de forma nerviosa e hicieron una bufanda para su muñeco, después con más seguridad confeccionó una para ella y ante su propio asombro y el de su madre, fue adquiriendo el arte de hacer punto con una maestría impropia de los pocos años que tenía.
Ahora, cuando apenas intentaba salir de una adolescencia rota por un temprano embarazo, cuando el frío hacía mella en su vida y en la de su hija, cuando su mundo se había roto al sentirse abandonada por su propia madre, daba gracias por esa aptitud que tenía y que, al fin y al cabo, serviría para darle una alegría a su pequeña.
Al despertar la mañana de Reyes, la niña se encontró con un abrigo de su talla, idéntico al de la muñeca del escaparate. Se lo puso coqueta saltando de alegría ante la mirada feliz de la madre, que la abrazaba con ternura. Su contento fue mayor todavía cuando descubrió a su propia muñeca que lucía también un lindo abrigo verde.
-Mamá, es igual al mío –le dijo asombrada, y mientras la acunaba en sus brazos, la miró con ingenuidad, y hasta le pareció que la muñeca le sonreía.

63 despertares:

mariajesusparadela dijo...

Siempre es estupendo leerte, pero hoy, estás especialmente "sembrada", como se dice ahora.

alkerme dijo...

Me ha encantado, Ligia, opino como mariajesusparadela, con éste te has lucido... de verdad.

Me recordó todo lo que los Reyes confeccionaron para mis muñecas...

Unos besos

ALAS DE MI LIBERTAD dijo...

bellisimo relato,tierno y entrañable,nos da una lecion de que para hacer feliz a un niño no se necesita regalos costoso y en abundacias muy logrado.besos amiga

RAMPY dijo...

No hay nada mejor en la vida que despertar la sonrisa de un niño. Hermoso relato. :)
Feliz fin de semana. ;)
Rampy

ivana dijo...

Hola , gracias, por el relato tan tieno que nos has ofrecido hoy, realmente hermoso!!! abrazos!

Alex dijo...

...como siempre, cuando miras el mundo desde los ojos de un niño...
...es mucho más hermoso...


Kisses!

Moony dijo...

Hasta unas lágrimas tontas has conseguido que me brotaran.
Tantas veces mis viejas muñecas aparecían la mañana de reyes con un ajuar completo: un vestidito inexplicablemente hecho con la misma tela que el mío, un jersey tejido con agujas finísimas, hasta un traje de caperucita para una de ellas que aún guardo. Cuando ahora miro esas botitas de terciopelo rojo con la suela de fieltro, sigo sin entender cómo se le ocurrieron a mi madre o cuando las pudo hacer...

Y, sí, las muñecas sonríen :)

Precioso, jo.

Un beso enorme.

Ricardo Tribin dijo...

Linda tu historia mi querida Ligia.

Nunca olvidare el ratoncito que le encontre a mi hijito en un pais lejano, el cual susbstituia a uno que el amaba y habia perdido, y que no habia logrado ver de nuevo.

Un abrazo

beker dijo...

La inocencia hay que explotarla al máximo, antes de que se nos haga demasiado tarde y tengamos que racionalizarlo todo. Saludos

BITÁCORA SANJUANERA dijo...

Hermosa historia amiga Ligia, lo mejor de hacer un regalo que has creado con tus propias manos es ver la carita que pone cuando se lo das. Hace poco regalé un dibujo que yo hice a un amigo mío, y jamás se me olvidará su reacción y el brillo de sus ojos cuando le dije que era para el, y yo pensando que tal vez no le gustaría.

Muchísimos besos guapa.

Libertad dijo...

Pero qué bonito! Cuánto amor el de esa madre, cuánta ilusión la niña, y el ver cumplido su sueño! Ligia lo has narrado tan bien...gracias amiga, gracias por compartirlo. Es estupendo venir y quedarme a leerte un ratito.
Un abrazo.

Abril Lech dijo...

Hermosísimo relato, ¿verdad? ¿imaginación? Me ha provocado inmensa ternura...

luzdeluna dijo...

como espera uno los regalitos nunca se le olvidan ciertos juguetes a uno ,,sobre todo la iluicion y la espera verdad y la llegada jajja eso es lo mejor cuiando ya lo destapas y lo tiwene Ligia paso poniendo a tus ordenes mi nuevo blog espero que me visites ahi tambien un beso enorme
FELIZ AÑO LLENO DE BENDICIONES

luzdeluna dijo...

COMO TE DIJE TENGO UN NUEVO BLOG mi central es siemrpe espejo de mi alma
y tengo
la participacion con el club de mi hermana
por si quieres ver su pagina
es
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mi blog participandote con ella es

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y siempre esperandote en espejodemialama
ghracias y un beso para ti

Melinda dijo...

Una historia preciosisisma de verdad, gracias por compartirla

Un besote

miguel dijo...

hermosa,linda,dulce,tierna,historia de amor.
megusto mucho felicitaciones

bego dijo...

Una historia, para un principio de 2009, que eleva las sonrisas :) cuánto amor!!!

bardinda dijo...

Un precioso relato que llega al corazón.

Un besote

Nataly dijo...

Paso a saludarte y a desearte un muy feliz fin de semana!!!!

hermosa historia...me encanto que lo compartas con todas nosotras.

Hada dijo...

Fascinante la narración de la historia, ver en tan pocas palabras el pasado y el presente de una mamá con problemas que quiere hacer feliz a su hija, y la alegría de verla sonreir.

Me parece una pequeña muestra de lo que puede hacer una madre por ver feliz a su hija.

dulces besos

N ú r i @ dijo...

Muy bonito lo que has escrito y cuánto valor tienen los regalos hechos por uno mismo. Esas horas que la persona ha empleado en hacerlo pensando en quien quiere, no tiene precio. Un fuerte abrazo.

Tere dijo...

Emocionante y tierno,la madre con delicadeza le enseña a apreciar lo importante del amor en un regalo.Abrazos

♥♥♥ M @ r Y ♥♥♥ dijo...

bello relato que toca el corazon Ligia besitos.

JESUS y ENCARNA dijo...

precioso escrito, lleno de ternura y cariño... me ha emocionado. Qué no hará una madre por su hijo? tus escritos siempre me traen buenos recuerdos.
Besicos
Encarna

TEA CUP CLUB dijo...

Un relato muy lindo y conmovedor querida Ligia.

Te mando un beso y paso a dejarte una tacita de te con todo mi carino. Tiene terroncitos de amor y amistad.

Besos

Veronica Villatoro
Fundadora Internacional

El mundo y yo dijo...

Pues pura casualidad fue que leyera este relato antes de entrar en tu blog. Además, parece que fue adrede. Estaba tomándome un cortado cuando miré sobre una mesa y vi un periódico; lo abrí con la idea de buscarte, y allí estaba tu escrito, firmado por ti. Lo leí con agrado, orgulloso de tener una escritora en la familia, tan callada, tan inmensa. Gracias por tus relatos. Un beso.

KAMELUCHA--MELA dijo...

Es hermosa la historia,,ya lo creo,,uno va leyendo y va haciendose la ilusiòn de un lindo final,como en los sueños y en realidad ,es asi,,es un final como en un cuento de hadas y esas emociones que a los niños en ciertos casos , se nos quedan de por vida..
besiñoss

Ana dijo...

Cuánta ternura envuelta de ilusión hay en tus letras.
Añoranzas de un tiempo que sigue presente en el corazón.

Me encantó leerte querida Ligia.
Gracias por compartirlo.

Besos ilusos.

Mosquetera Mari dijo...

holaaaa he tenido que cambiar de blog, pero espero que me agreges en este nuevo y nos sigamos leyendonos.

besitos

Leodegundia dijo...

Una tierna historia que nos demuestra que si pusiéramos un poco de interés podríamos hacer felices a las personas que nos rodean sin depender de mucho dinero, basta con un poco de buena voluntad e ingenio.
Un abrazo

Isabel dijo...

Hoy me pillas sensible y me arrancas una lagrimilla con tu precioso cuento. Besitos y gracias.

ROSA dijo...

Con la ilusión de los Reyes y el regalo de un niño no se juega, ha sido un golpe bajo, haces llorar a todas como sigas así.
Precioso cuento, recordé a mi madre cosiendo cada noche mi traje de bailarina.
Nos leemos.

Alimontero dijo...

La alegría en los ojos de un hijo no tiene nombre!
Bellísimo relato!
felicidades!

Ali

Ernesto dijo...

Como siempre cada vez que paso por aqui me sorprendes con lo que escribes, debo decirte que me fascina este blog y que seguire visitandolo cada vez que pueda.

Un Beso enorme.!

Ernesto.☺

((Cioran el pirata)) dijo...

esto viene acompañado de recuerdos, creo que a todos les paso lo mismo, lograste tu objetivo..si es que era ese, (lograstes transportarnos)

muy pero muy bueno.

saludos.

mosquetera jessi dijo...

que bonito relato,como siempre lo q escribes lo haces tambien para q sea un poco moraleja,,,un besito guapa sigue escribiendo!!!

Trini dijo...

Ligia, que relato tan bello y tierno.
Y, qué recuerdos vienen a mi memoria, de esas muñecas inexpresivas a las que tantos abrazos dimos. Aún recuerdo el nombre de dos que tuve( eso sí, con algunos aos de por medio) se llamaba una Nora y la otra Graciela. Luego, llegaron los 11 años y ese año me trajeron un "Juegos reunidos" y, ahí, se me acabó la niñez...


Besos

Anónimo dijo...

Ligia, un precioso relato lleno de ternura y de amor....que a tí te sobra a raudales.

piruleta dijo...

Preccioso relato y muy emotivo.
Amor, ternura, nostalgia...
Quien no ha visto alguna vez, a su madre tejer diciendo ella:-No, es para mi, es una bufanda, y luegoo resultó ser un preccioso jersey de rayas para ti...
Muy bonito
UN abrazo
Lluis

La Gata Coqueta dijo...

Que triste y cuanta ternura hay en este escrito, que nos vas llevando poco a poco hasta que nos haces sentir lo que la madre sentia recordando lo que ella no habia tenido al fallecimiento de su propia madre.

Y se veia recompensada dandole la alegria a su hija, confeccionandole un abrigo para ella y otro igual para la muñequita.

Preciosos!! como siempre los haces tu.

Un abrazo y hasta otro momento.

P_a_T_r_y_:D dijo...

cuanto menos.. curioso... pero la imagen... acompaña eh?

medianoche dijo...

Una historia que te llena de paz, al comprender la belleza que tiene el corazón de esa madre, y de muchas otras que nadie valoriza, leerte fue más que un placer, fue hermoso, me gusto tu blog.

Besos

JESUS y ENCARNA dijo...

Cuanta ternura, que no haria una madre por su hijo.
Besos, Ligia.
Jesus

Cani dijo...

Querida Ligia, que precioso relato, cuantas veces se nos olvida, en esta fiebre consumista, que un regalo hecho con amor y nuestro propio esfuerzo, es mas importante que que todo lo que se paga con dinero.
Un abrazo

Yeli dijo...

Encantador relato...siempre es un gusto visitarte.
Un abrazo
Yeli

Scherezade dijo...

Hola Ligia!

Qué sensibilidad!

El mejor regalo no es el más caro, ni el que se compra con dinero, el mejor regalo es el que está hecho con AMOR.

Un abrazo.

piruleta dijo...

Buenas noches Ligia. Pasaba por aquí y me quedé un rato leyéndote, que siempre es grato.
Una abrazo.
Lluis

Sibyla dijo...

Querida Ligia:

Realmente es una historia tierna y entrañable. Cuántas mamás adolescentes tienen que estar criando a sus hijas, cuando en realidad, ellas tienen edad de jugar con sus muñecas?.

Gracias por compartirla!

Un abrazo fuerte, para tí, querida isleña:)

José María dijo...

Un relato delicado, entrañable. Siempre he pensado que para los niños el mejor regalo no es el más sofisticado ni el más caro, que seguramente al poco tiempo quedará arrinconado. Algo más sencillo, útil, práctico y sobre todo acompañado de amor es más gratificante.
Un abrazo.

Ricardo Tribin dijo...

Querida Ligia,

Tambien me acorde de una bella muneca que encontre en el mercado de San Telmo(Buenos Aires)y que hizo muy feliz a quien se la regale.

Era una bella antiguedad.

Un besoooo

javier dijo...

Muy hermoso y tierno tu relato, que facil es ser feliz con pequeñas cosas.
Un abrazo.

Mamarracho dijo...

Las sonrisas de los nenes son muy magicas, llenan por montones!!!

яαιηвσω ιη тнє ∂αяк dijo...

palabras que despiertan el sentimiento de la innocencia.

ojala nunca dejes de sorprenderte a ti misma. me encanta lo que haces

santiago dijo...

preciosa prosa, una historia que no se puede pasar por alto.
Un abrazo y un placer leerte

JAVIER AKERMAN dijo...

Apreciada Ligia:
Los objetos (incluidas las muñecas) llevan la proyección emocional de nuestros deseos. Son como un "alter ego" en el que nos vemos reflejados.
El día de Reyes pone en marcha a través de la ilusión el "alter ego" onírico de nuestra infancia.
Un beso.

toñi dijo...

Muy bonito Ligia!. Me encantó. Un beso

La Gata Coqueta dijo...

Yo quisiera volverme a ser niña, para poder jugar con las muñecas que nunca he tenido.

FELIZ SEMANA PARA TI Y PARA LOS QUE TE RODEAN.

UN BESO MUY MUY FUERTE.

Maria Jesús dijo...

La historia me ha encantado. Como siempre, leerte es una maravilla pues nos haces un regalo con cada una de tus palabras

Jordim dijo...

interesante, sigue en ello..

Libertad dijo...

Volví y me alegró ver tantos amigos más que vinieron a leerte. Qué bien. Ligia, te agradezco mucho tu comentario en mi testimonio, era importante para mí sentirme arropada al "desnudarme" así fuera de mi blog. Me alegra conocerte, sentirnos así, cerquita.
GRACIAS mi querida amiga.
Un abrazo

fgiucich dijo...

Una hermosa historia de vida con sabor a dulce de leche. Abrazos.

Trini dijo...

Ligia, espero que estés bien.

Te dejo un fuerte abrazo

Besos

Ligia dijo...

Gracias a todos por sus comentarios y apoyo en general. Llevo una semana fuera y no he dispuesto de mucho tiempo para cumplimentarles. Un abrazo

 
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