19 de septiembre de 2008

EN EL PARQUE

Todos los días hacía el mismo recorrido hasta aquel parque. Llegaba a la plaza, cruzaba el caminito de tierra, se encontraba con la fuente, uno, dos, en el tercer banco se sentaba a la misma hora. Y esperaba… No sabía bien qué, pero esperaba.
Hoy se retrasaban las dos señoras que pasaban cada día con el carrito de la compra hacia el mercado. ¡Ah, no! Ya las veía a lo lejos, charlando animadamente, con paso lento pero seguro, sin atender a otra cosa que su propia conversación.
A los pocos minutos cruzaba el señor que paseaba al perro. O ¿era el perro el que paseaba al señor?
Hacía tiempo que no encontraba a la joven embarazada que también acostumbraba caminar por aquel lugar. Últimamente la veía muchas veces sentada en el segundo banco, con sus pies hinchados y los ojos brillantes, leyendo revistas cuya portada ocupaban lindos rostros de bebés. Tal vez su hijo ya hubiera nacido y le ocupara todo su tiempo.
De vez en cuando pasaba algún grupo “organizado” que, indiferente, seguía su camino sin mirarle. Lo mismo podía estar integrado por jóvenes ruidosos que iban riendo sin aparente motivo, que por extranjeros con la cámara de fotos en mano dispuestos a sacar la preciada instantánea de recuerdo.
Las palomas revoloteaban a sus pies en busca de algo de comida. Si una levantaba el vuelo, las demás la seguían, y si la más afortunada encontraba algunas miguitas de pan en el suelo, allá iban todas a conseguir algún bocado.
El incansable ruido de la fuente se integraba en el paisaje y el canto de algún mirlo destacaba entre el murmullo de las hojas que se movían en los árboles. Como cada día, alzaba su rostro intentando encontrarlo entre las ramas, y aunque sus ojos se movían rápido, nunca acertaba a dar con él.
El ruido ensordecedor de una moto desvió su atención por unos momentos, pero enseguida volvió la calma.
Se olvidó del mirlo, de la embarazada y hasta del señor del perro. Siguió sentado en el tercer banco del parque. Como cada día, esperaba… No sabía bien qué, pero esperaba.

35 despertares:

bichitas dijo...

todos esperamos algo siempre aunque no siempre llegue, porque a espera va seguida de la esperanza

besitos

BITÁCORA SANJUANERA dijo...

Muchas veces nuestro ritmo de vida no nos permite ver a la gente con la que nos cruzamos todos los días, y que quizá solamente esperen que alguien les de los buenos días.
Mañana cuando pase por los lugares que acostumbro, intentaré mirar un poco a mi alrededor por si hay alguien que espere una sonrisa.

Besos guapa.

javier dijo...

la observación y la curiosidad son dos virtudes y a veces no nos damos cuenta de nada de lo que nos rodea.

alkerme dijo...

Muy bonito, como casi todos buscamos y esperamos, unos saben qué buscan y actúan o no; otros esperan pacientemente que se les revele.

Un beso

Astrágalo dijo...

caminamos por la vida siempre mirando hacia delante....que no vemos lo que tenemos a los lados y nos perdemos cosas maravillosas.

Un abrazo.

Trini dijo...

Quizás esperaba a la esperanza...
O tal vez sólo cumplia sus rutinas, o mataba su aburrimiento, o simplemente gozaba del ir y venir.

Me gusta sentarme a mirar a la gente pasar, aún sin esperar nada. Me gusta este señor del parque.

Besos

neurotransmisores dijo...

Los parques son un buen sitio para simplemente observar.

Saludos.

Ricardo Tribin dijo...

Muy querida,

Con tu excelente relato me acordaste del parque de mi ciudad, las palomas y la venta de mani salado.

KAMELUCHA--MELA dijo...

A veces nos quedamos observando ,sin saber muy bien que cosas,,,es curioso,,,
pero soy bastante ojeadora, y en el parque que te quede mas cerquita,,a veces uno observa y ve,,,como diria yo,,,,historias reflejadas en un gesto,,,en una forma de caminar,,,casi en un surpirar,,,,,
besitosss

Dama del olvido dijo...

Si se queda esperando NO conseguirá nada de la vida. Nada que realmente quiera. Que pocas aspiraciones, está bien ir al parque a relajarse, o a dejar de pensar y observarlo todo. Pero esperar sentado, simplemente por esperar, me parece perder el tiempo.

Caminante no hay camino, se hace camino al andar... SI te quedas sentado esperando sólo disfrutaras de las cosas que lleguen, no de las que tu quieras.

Que parrafada he soltado :S

Graciela dijo...

Que bello relato!!!!,por otro lado me encantan los parques y todo lo que las vida nos trae...entre estas cosas...está tu Amistad cálida y constante, eres un sol de personita! Una grata semana Amiga!

LUCERO dijo...

como siempre tus historias me dejan clabada a la patalla del ordenador hasta terminar.
besos

N ú r i @ dijo...

Qué relato más bonito! Es cierto que con el ajetreo diario ya no tenemos tiempo a sentarnos en un parque y reconocer a las personas que forman parte de nuestro entorno. Nunca deberíamos perder nuestra capacidad de observar, de vivir a través de los que nos rodean. A veces, pasamos momentos difíciles, de soledad, pero nunca podemos dejar de soñar y como bien refleja tu relato, de esperar a que las cosas sucedan en nuestras vidas. No importa no saber exáctamente lo que esperamos, pero sigamos esperando simplemente tiempos mejores y momentos de risas. Ya estoy de vuelta de las vacaciones. Un abrazo!

Acaimo G. Sarmiento dijo...

Acabo de leer tu mensaje en mi blog. Muchas gracias por haberlo dejado, la verdad es que ha sido una sorpresa muy agradable porque, sinceramente, pensaba que sólo lo leían amistades y allegados. Así que leer que una persona ajena ami círculo lo visita no sabes la ilusión qe me ha hecho. ¡Gracias!

La verdad es que no tengo derecho a quejarme por las pocas visitas puesto que el primero que no frecuenta otros blogs ni deja mensajes soy yo.

Así que no conocía tu espacio, por lo que, si me lo permites, me dedicaré a darle un repaso.

Saludos y gracias!

Javier S dijo...

Somos animales de costumbres, veo que eres muy observadora.

Un abrazo

Javier dijo...

Perdona pero te dejé el comentario con una cuenta diferente.

Un abrazo

Isabel dijo...

Yo sé bien lo que es eso... besos.

•°¤*(¯`° (Bett) °´¯)*¤°• dijo...

Vaya!, es cierto...hay veces que no nos detenemos a ver lo que pasa a nuestro alrededor.
Nadie quizas sepa lo que espera este hombre,ni mucho menos lo que busca...porque quizas la respuesta sea "El mismo"
Besotes Ligia!

Abril Lech dijo...

Esperas de amor que siempre nos atraen porque todos alguna vez esperamos...

unjubilado dijo...

Precioso relato, creo que todos esperamos siempre algo, a veces a nuestra amada, a nuestros amigos y en mi caso ¡¡¡Que la Seguridad Social nos suba las pensiones!!! Que no nos llega ni para zapatillas.
- Jubi que prosaico te has vuelto.

Un abrazo.

JESUS y ENCARNA dijo...

Mientras te leía me han entrado unas ganas enormes de sentarme a su lado a esperar... tampoco se exactamente qué.
Petonets
Encarna

Verónica (peke) dijo...

Me encontre con tu blog a traves de otro que leo con asiduidad y debo decirte que me ha sorprendido y alegrado en encontrate.
Me voy a perder mas ratito por aqui si a ti no te importa, claro???

besotes de esta peke

josé dijo...

Esperar es sinónimo de creer, aunque me digan que sus significados no se correspondan. El mundo está lleno de gente que aguarda y tiene confianza en que algo llegará a cambiarle la vida. también están los otros que no desean ver que nada se acerque. Muy bueno, mi afecto.

Ligia dijo...

Muchísimas gracias a todos por sus comentarios.
Mis escritos son "la extensión" de mí misma, y como en este caso, no sé ni lo que espero.
Bienvenidos Neurotransmisores y Veronika Peke. Pasaré a visitar sus blogs también.
Abrazos

Ana dijo...

Me identifico con el hombre del banco, esperando mientras ve pasar la vida propia y ajena en rutinas que completan los vacíos.

Buscaré mi banco cerca del tuyo Ligia, es un placer leerte.

Mariposa_de_papel dijo...

Un personaje muy nostálgico, el que protagoniza tu relato, me gustó mucho, saludos!

Mamarracho dijo...

desafortunadamente no todos tenemos el don del esperar pacientemente, quizás esperaba a que le cambiase la vida como muchos queremos

mil besotes

..NaNy.. dijo...

Hola bonito escrito y muy tierno me gusta el esperar es muchas veces la esperanza para muchos saludos si pasas por mi blog coje tu (motivacion) te la mereces.

mariajesusparadela dijo...

Ligia: quisiera saber si tienes algo publicado y a la venta en librerías.

Ligia dijo...

Ana: Gracias por tu compañía. Besos
Mariposa: Bienvenida y gracias por tu visita.
Mamarracho: La paciencia es un don que no todos tenemos. Abrazos
Nany: Gracias por tus palabras y tu motivación.
María Jesús:Gracias a ti también. Abrazos

Leodegundia dijo...

Sólo una persona que haya estado sentada en un parque observando y absorviendo todo lo que le rodea puede escribir algo así, a veces se sienta uno en un parque sin esperar nada, simplemente contempla con calma lo que le rodea.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Me quedo con ésto: El incansable ruido de la fuente se integraba en el paisaje y el canto de algún mirlo destacaba entre el murmullo de las hojas que se movían en los árboles.............
Besotes,

Marisa Rayo de luz dijo...

Solamente esperaba...
Al amor, a la amistad, a la compañía, a la felicidad. Tal vez utilizaba este lugar para poner en orden su vida, su alma.
Me recuerda muchas cosas.
Aunque me gustaria pensar que simplemente contemplaba el paisaje y el entorno, disfrutando de la paz y la tranquilidad del mismo, apreciando la vida y las pequeñas cosas de la misma, tomando el sol, percibiendo el olor de las flores del parque, disfrutando del silencio.
Un beso.
Marisa

Ligia dijo...

Leo: Gracias por tus palabras. Eres un sol
Anónima: Te echaba de menos. Besos
Marisa: Bienvenida de nuevo. Abrazos

Martín G. Ramis dijo...

interesante, sí señor.

 
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