24 de abril de 2007

Amor prohibido

Era feliz con su familia y nunca se había planteado siquiera la posibilidad de un engaño, pero cada vez que se acercaba a aquella mujer, no podía evitar que el corazón le diese un vuelco. Su presencia venía precedida de un suave aroma a colonia de bebé, y su sonrisa iluminaba la estancia y le daba una alegría inesperada y a la vez deseada.
Ya le impactó desde su primer encuentro, cuando entablaron una conversación tan fluida que parecían dos amigos que se conocieran desde siempre.
Se acostumbraron uno a la otra compartiendo los buenos y los malos momentos de sus vidas respectivas, y a pesar de que otras muchas personas trabajaban en el mismo espacio, ellos formaban un dúo muy especial.
Como si presintiera lo que iba a suceder, intentó evitarla durante unos días, pero sólo le sirvió para acrecentar su deseo de estar con ella.
Ella tardó más tiempo en darse cuenta de sus verdaderos sentimientos. Un día, sus brazos desnudos rozaron con los de él, provocando una especie de electricidad que la obligó a separarse bruscamente. Lo miró extrañada y se rieron, preguntándose qué había sucedido.
Pasaron varios días casi sin mirarse hasta que una tarde, al finalizar la jornada, coincidieron en la salida. No fue nada premeditado, pero tuvieron ocasión de hablar sin tapujos de lo que sentían el uno por el otro.
Para él era muy difícil la situación. Era feliz en su vida familiar, con su esposa y sus hijos, y no pretendía hacerles daño. Pero reconocía que ya no podía estar sin ella, que no tenía sentido la vida sin su presencia.
Para ella también era complicado. Prefería haberse enamorado de alguien más joven que él y que le pudiera ofrecer un futuro mejor que el que se avecinaba, donde no tuviera que vivir su amor a escondidas de los demás y donde el riesgo tomara las riendas de sus encuentros.
Pero como dice el refrán "El corazón tiene razones que la razón no entiende", y cuando el verdadero amor te toca, nadie le puede poner freno.
Era difícil, pero no tardaron mucho en tomar la decisión: Seguirían adelante con aquel maravilloso sentimiento que les unía, olvidando las dificultades que sin duda iba a acarrearles aquel amor prohibido.

1 despertares:

Anónimo dijo...

eso es verdad cuando "El corazón tiene razones que la razón no entiende" yo estoy viviendo una historia identica a la tuya yo tb me enamore de un hombre mayor casado yo se que el me quiere tanto o mas que yo a el pero tengo miedo a lo que pase en el futuro ojala me toque vivir lo mismo que a ti y pueda realisarse mi amor

 
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